10 sept 2008

sin ansiedad.. el cuento no es bueno
sin hambre.. la comida no es buena
sin lujuria... el sexo pierde el sentido
sin complicaciones.. la vida no es vida

2 sept 2008

El amor de mi vida





Ohh well, somewhere out there the LOVE OF MY LIFE wanders around looking for me.

Quizá no sea tan valiente exponer que es otro el que nos está buscando y no nosotros los que buscamos -también. Quizá no se trata de ver quien se atreva a aceptarlo sino de quien se atreve a hacer algo por ello.

La inspiración para escribir acerca de un tema parece siempre venirme del (exacto) opuesto del tema de mis palabras. En esta ocasión, por ejemplo, lo que me inspira es la soledad. La soledad me inspira a escribir sobre encontrar a alguien que me acompañe en el camino.

La soledad es una cosa muy complicada, juega contigo, te hace dudar de ti misma, te hace cuestionarte si eres la persona que debes ser. Y he aquí las ironías de la vida, entre más te cuestionas más defectos te encuentras, más dudas de tus decisiones, más temes haber cometido demasiados errores. Y digo que es una ironía porque resulta que, según las reglas del amor nadie podrá quererte si no te quieres tú primero. Y sí, es de las más grandes contradicciones pero es la realidad, porque estar mal contigo y unirte a alguien más es como llevar tierra para tu casa: la ensucias, se ve fatal, se vive mal y con el tiempo los que viven contigo también terminan sucios y enfermos.

La cuestión de la soledad es aprender a lidiar con ella, como si fuera una amiga consejera y no una enemiga que te apuñala. Hay que escuchar los silencios, hay que saber que tanto puedes resistir a ellos. Y sí bueno, llegan momentos como éste, donde has llegado al punto en donde ya no quieres tenerla como amiga y sin embargo no puedes separarte de ella.

Ahora que recuerdo, hace unos meses un amigo me preguntaba que ¿por qué siempre tenia que haber un hombre en mi vida?, que ¿por qué no podía estar bien sola, sin alguien ahí? Y yo le decía que no se trataba de que tuviera qué haber un hombre en mi vida, sino que siempre llegaba uno sin querer y que para mi la verdad siempre ha aplicado la famosa frase de que "un clavo saca a otro clavo" -por lo menos así me ha funcionado.No es que necesite de un hombre para estar bien, es que me gusta la adrenalina de enredar mi vida analizando por qué no funcionó con uno o con otro. Y vaya que me ha pasado de todo, y vaya que me he metido en líos. Más que gustarme la adrenalina del enredo me gusta la compañía, me gusta acostarme a dormir teniendo en quien pensar, me gusta emocionarme con una llamada, me encanta. ¿A quien no le gustan las cosquillitas en el estómago?

Pues voy de nuevo, ahora que estoy sola, ahora que uno tiene más tiempo para pensar, es cuando escuchas las canciones con más atención y te llegan, ves las películas con más deseo de que eso te pase, te das cuenta de cuantas parejas hay a tu alrededor y todo te parece tan romántico y tan lejano. Es por eso que justo ahora que varias de mis amigas caminan al altar (y yo no me quiero casar todavía), se me ocurre a mi pensar que quiero ENAMORARME.

Sí, quiero llorar de alegría porque recibo una sorpresa, quiero tener el nudo en la garganta esperando una llamada, quiero las mariposas en el estómago cuando oigo su voz, quiero la sonrisa en la cara cuando lo veo, quiero la tembladera de piernas con un beso. Quiero enamorarme con toda la cursilería que significa, porque me encanta eso. La diferencia de ahora es que quiero que perdure y quiero que me queme, no quiero solo enamorarme -emocionarme- con el hombre que conocí hace dos días, quiero AMAR, eso quiero.

Y es que amar es otro cuento, amar va aún más allá; es también sufrir con él, reír con él, extrañarlo tanto que te duele, tenerlo en la cabeza todo el día, ser capaz de sacrificar miles de cosas por él, dejarlo todo por él, con todo y lo ridículo que suena pero eso quiero.
Alguna vez escuché decir, que el amor de tu vida te cambia, para bien o para mal, es tan fuerte que cuando lo conoces ya todo deja de ser igual. Bueno, yo quiero eso.