Mi corazón, hoy mas seco que nunca, tan vacío como siempre.
Ha sido incapaz de sentir el amor, se sigue aferrando a la idea del dolor.
Tan vulnerable como yo, él, y al mismo tiempo tan duro.
El miedo lo invade sin dejarlo sentir, permitiendo que se alejen los que han querido ayudarlo.
Lleno de deseos por encontrar a alguien que lo haga palpitar a mil.
Se apresura, se aterra, se cierra.
Llora y grita.
Quiere atención, caricias, sinceridad.
Busca tiempo para él, no para el cuerpo que habita.
La espera lo destruye.
Está débil por los años, por el llanto de la desilusión, no porque los golpes lo hayan quebrantado.
Está cansado, siempre inicia la carrera hacia la meta del amor y se queda en el camino.
A veces logra dar pasos más grandes, avanzar un poco. Está tan apresurado que inicia demasiado rápido y se cansa. Va golpeando a quien lo acompaña. Y aún así han llegado ellos pero jamás ha llegado él.
Se empeña en ser acompañado por aquellos que no quieren ser parte de la carrera.
Sabe que algún día, de tanto correr, va a lograr ganar.
Ha sido incapaz de sentir el amor, se sigue aferrando a la idea del dolor.
Tan vulnerable como yo, él, y al mismo tiempo tan duro.
El miedo lo invade sin dejarlo sentir, permitiendo que se alejen los que han querido ayudarlo.
Lleno de deseos por encontrar a alguien que lo haga palpitar a mil.
Se apresura, se aterra, se cierra.
Llora y grita.
Quiere atención, caricias, sinceridad.
Busca tiempo para él, no para el cuerpo que habita.
La espera lo destruye.
Está débil por los años, por el llanto de la desilusión, no porque los golpes lo hayan quebrantado.
Está cansado, siempre inicia la carrera hacia la meta del amor y se queda en el camino.
A veces logra dar pasos más grandes, avanzar un poco. Está tan apresurado que inicia demasiado rápido y se cansa. Va golpeando a quien lo acompaña. Y aún así han llegado ellos pero jamás ha llegado él.
Se empeña en ser acompañado por aquellos que no quieren ser parte de la carrera.
Sabe que algún día, de tanto correr, va a lograr ganar.
